Homeopatía para bebés: ¿sirve de algo?

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En este particular, quisiéramos ser absoluta y totalmente categóricos desde el mismo principio: la homeopatía NO sirve como tratamiento efectivo en ninguna enfermedad que padezca un bebé.

De hecho, puede incluso resultar peligrosa y hasta mortal…aunque no de por sí, como no es mortal el agua. La falta del tratamiento correcto y oportuno, prescrito por un facultativo, es lo que puede poner en peligro la vida de un bebé. Y es porque, en el sentido más estricto de la verdad, es exactamente lo mismo que darle agua y esperar que solo con eso sane.

 

La homeopatía y la falsa memoria del agua

Por definición, la homeopatía plantea que si se toma un compuesto químico dado y se diluye en agua tantas y tantas veces que su concentración es inferior al número de Avogadro, aun así el agua conservará en su memoria las propiedades químicas del compuesto. Por tanto, esta dilución puede ser efectiva contra una enfermedad.

Esta afirmación es totalmente falsa, aunque los defensores de esta pseudociencia aduzcan que nadie ha logrado desmentir la hipótesis de la memoria del agua. Lo interesante es que en este caso son ellos los que deben presentar una sola prueba de que el agua tiene memoria, y no lo han hecho. Además, si el agua tiene memoria, ¿qué le impide recordar el resto de los compuestos con los que ha estado expuesta? ¿Va acaso a recordar la dilución homeopática?

 

Pero, parece funcionar…

Sí, pero no lo hace en realidad. Lo que sí está demostrado es el llamado efecto placebo, un mecanismo psicosomático bien conocido por las Ciencias Farmacéuticas.

En esencia, consiste en que darnos una tableta (o algo) que parece un medicamento y asegurar que curará nuestras dolencias. Creemos tan fuertemente que ese remedio nos aliviará, que nuestro cerebro desencadena una respuesta que activa distintos sistemas que de por sí alivian los síntomas, he incluso curan la enfermedad. Este efecto placebo es tan importante que se incorpora en los controles de los estudios clínicos, para descartar falsos positivos.

Los bebés aun no asocian una forma farmacéutica al alivio de la enfermedad, ni se les puede convencer hablándoles. Para ellos, como para las mascotas, es o funciona o no. ¿Jugarías con la vida de tu hijo dándole un producto homeopático, o irías al seguro con un fármaco de probada efectividad?

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