A vueltas con las vacunas

vacunas bebes

Ha llamado nuestra atención que algunos medios de difusión masiva han dado cupo en sus espacios a opiniones y debates que nada aportan a la difusión de salud. Más que informar a sus oyentes y espectadores de manera objetiva y respetando el debido rigor científico, buscan impacto sensacionalista sobre su audiencia a toda costa.

Nos sumamos a la Organización Médica Colegial (OMC) y a la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), que condenaron justamente las arbitrariedades cometidas por el presentador Javier Cárdenas. Este “periodista”, sin ningún tipo de grado científico ni preparación en el campo de la medicina,  emitió un programa donde falsamente y alarmistamente establecía una relación entre la vacunación infantil y el aumento de los casos de autismo.

 

Correlaciones casuales, intereses económicos y mala praxis

Es ilógico el siquiera tratar de relacionar una de las herramientas médicas que más vidas ha salvado a nivel mundial con una condición de carácter meramente genética y multifactorial. La hipótesis de vacuna con relación al autismo, lanzada en 1998, fue desacreditada en el 2010 por falsificación de datos y mala praxis. Debido a estos reportes alterados, miles de niños en Estados Unidos, Reino Unido e Irlanda dejaron de vacunarse, aumentando los casos sarampión y paperas. Y esa correlación sí que tiene sentido.

La vacunación es una de las políticas donde se realiza un mayor número de controles y vigilancia sanitaria, y achacarle participación en un trastorno del desarrollo como el autismo es simplemente malintencionado sensacionalismo alarmista, sin el apoyo de tamaño muestral, grupo control, representatividad de la muestra, estudios multicéntricos, aleatorización, solidez de las variables de resultado, significación estadística y mucho menos significación clínica.

 

No todo lo que se dice es cierto

Acto seguido, el señor Cárdenas vuelve a hacer de las suyas y comienza a defender las pseudociencias. Esto solo evidencia su ánimo de estar en el medio del debate, del cual solo pueden salir lastimados los ciudadanos que hagan oídos a estas diatribas contra el sistema de salud. Como informadores médicos, desde FamiFarma reiteramos nuestro desagrado por tales posturas y reiteramos que la última palabra la tienen y siempre la tendrán nuestros galenos. Ante las dudas, consúlteles.

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